6. Las Iglesias históricas de paz y moravas

Contenido

Parte del curso Historia del ecumenismo.

Las Iglesias de paz

Las Iglesias de paz son comunidades cristianas que practican el pacifismo y abogan por la no-violencia, enseñando que Jesús fue un pacifista y que todos sus seguidores deben serlo también. Sostienen que todo cambió en el siglo IV, cuando al unirse al Imperio romano, comenzaron a aceptar la guerra.

Se basan en diversos pasajes bíblicos como el Sermón del Monte (Mt 5,38-48), la idea de que el mal solo se vence con bien (Rm 12,20), la frase «Todos los que empuñan la espada a espada mueren» (Mt 26,52), el hecho de que Jesús prefirió morir que matar (Jn 18,11), y que cada cristiano debe tomar su cruz y seguirle (Mt 10,38-39; Lc 14,27).

Estas iglesias sostienen que los cristianos no pueden participar en la guerra y que no están para gobernar ni oprimir, sino para servir y entregar la vida (Mc 10,41-45). Practican la objeción de conciencia al servicio militar y atienden a las víctimas de la guerra, independientemente del bando. Como ejemplos de su labor, los Cuáqueros enviaban medicina a Vietnam y Cuba, y en los años 80, junto con los Menonitas y la Iglesia de los Hermanos, crearon los Equipos Cristianos de Paz (CPT), una organización internacional para reducir la violencia en zonas de conflicto armado. Los Amish también forman parte de estas iglesias.

Las iglesias históricas de paz, un subgrupo que ha mantenido una postura pacifista desde su fundación, incluyen a los Menonitas, las Iglesias de los Hermanos y la Sociedad de los Amigos (cuáqueros). En 1950 se realizó su primera Conferencia en Ontario.

Los Menonitas surgen del movimiento anabaptista no violento europeo, una expresión radical de la Reforma que rechazaba la búsqueda de riqueza y promovía el reparto económico. Fundados por Menno Simons (1496-1561), reivindican la unidad con todos los creyentes en Jesucristo y cooperan con otras iglesias para establecer la paz. Debido a la persecución, migraron por todo el mundo.

La Iglesia de los Hermanos, con su primera casa en EE. UU., nació del movimiento pietista de los siglos XVII y XVIII en Europa. Comenzaron con ocho hombres y ocho mujeres como pietistas radicales. En el siglo XIX se mantuvieron apartados de la sociedad estadounidense, pero en el XX se volvieron menos étnicos y sectarios, destacando en misiones en India, China y Nigeria, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial. Son protestantes con características distintivas como el pacifismo, la no violencia, el servicio, el bautismo de adultos, la vida sencilla y la ausencia de credo fijo. Se gobiernan mediante una conferencia anual con representantes de todas las congregaciones.

La Sociedad de los Amigos (cuáqueros) se originó en 1652 en el noroeste de Inglaterra con George Fox, un predicador itinerante que buscaba la experiencia personal directa de Dios a través de las escrituras. Aunque su teología es similar a la anabaptista, se desarrollaron separadamente y siguen la luz interna del Espíritu Santo. Actualmente se dividen en cuatro subgrupos: evangélicos, pastoreados (el más numeroso), conservadores y liberales no programados.

La Iglesia morava

La Iglesia morava, también conocida como Hermandad de Moravia, cuenta actualmente con 825.000 miembros distribuidos principalmente en países protestantes, Estados Unidos y América Central. Se trata de una iglesia evangélica preluterana que se formó a partir del movimiento husita en el Reino Checo en 1415.

Los husitas, seguidores de Jan Hus de Bohemia, quien fue condenado por el concilio de Constanza, mantenían una posición muy crítica con el poder eclesiástico. Hus, cercano a las ideas de John Wyclif y los valdenses, quienes posteriormente influenciarían a Lutero, buscaba eliminar las indulgencias y la creencia en el purgatorio.

Dentro del movimiento husita, los taboritas representaban la rama más extrema, completamente separada de la Iglesia católica. En 1457, formaron la Unitas fratrum, que se convertiría en la base de la Hermandad de Moravia. Aunque mantenían sus raíces husitas, eventualmente combinaron la teología luterana con una jerarquía episcopal.

La expansión de la Iglesia morava comenzó durante la Guerra de los Treinta Años (1618), cuando muchos moravos se vieron forzados a huir de su tierra. Aunque fueron inicialmente suprimidos, la iglesia experimentó un nuevo crecimiento en Alemania a partir de 1720.

Los moravos sostienen que no existe ninguna barrera para la comunión cristiana y valoran especialmente la unidad, específicamente la de todos los seres humanos a través de la reconciliación de Jesucristo. La iglesia está completamente integrada en el movimiento ecuménico, y en 2013, junto con las iglesias históricas de paz, se presentaron ante el Consejo Mundial de Iglesias como una sola familia.